lunes, 27 de octubre de 2014

Cuida el canal por encima del mensaje

Bienvenido! Un gusto verte de nuevo por aquí, ¿qué tal llevas la semana?

Sé que resulta tonto preguntarte cómo te encuentras cuando quizás me estás leyendo desde el quinto pino, o desde la puerta de en frente, si no me puedes contestar. Esta situación me sirve de lujo para explicarte uno de los principales problemas que tiene la comunicación. El canal.

En un proceso de comunicación hay tantos canales como individuos por lo que hay que ser meticuloso a la hora de elegir uno que se adapte a nuestras necesidades y que cumpla con nuestro nivel de exigencia y de satisfacción. Por ejemplo, una persona que está viendo un telediario no puede responder a Matías Prats, por ejemplo, por mucho que el interés sea del 5 por ciento TAE.El canal, entiende el informativo en si, no permite la interacción inmediata con el locutor. 

El canal, además, viene condicionado por el contexto por lo que puede pasar que el mismo mensaje se interprete de forma distinta dependiendo del canal. Aquí, si tienes unos minutos que regalarme, te muestro un ejemplo claro de lo que digo.


Triste y real como la vida misma. Creo que este vídeo es un ejemplo de lo mucho que se tienen que cuidar los pequeños detalles. Te comentaba en la primera entrada que el proceso de comunicación tiene a sus correspondientes protagonistas que nunca serán nada sin los secundarios de lujo que le dan sentido a la serie. Porque, entre tú y yo, ¿qué habría sido de Goku si nunca hubiese conocido a Krilin? :)

EducaTICon y la batidora de conceptros

Lo sé, es educación y no educaTICon.

Podría ponerle como nombre educación y quedarme tan pancho pero el hecho de que si probamos una búsqueda sencilla en Google con el término educación, los resultados impresionan. Sí, habéis leído bien, más de 74 millones de resultados.

Por ello, y amparándome en el sentido común que a estas horas se me presupone, he querido hacer evolucionar el término fusionándolo con las TIC o las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Considero que los dos conceptos están condenados a entenderse y que, por lo tanto, cuanto antes se pongan a ello, mejor para todos. Será un rincón en el que se hablará de educación, comunicación y TIC a partes iguales, o al menos así me lo propongo.

Tengo la certeza, a modo de opinión personal, que la comunicación es previa a la educación y a las TIC. El proceso comunicativo gira al rededor de un mensaje, aquello que se quiere transmitir. En este sentido, como si de un culebrón venezolano se tratase, el acto lo protagonizan don Emisor, que es el encargado de enviar el mensaje, don Receptor, que es aquel que lo recibe, el mensaje en sí y un importante elenco de actores secundarios que al igual que pasa en las mejores series, son los que complementan a los protagonistas. Éstos serían el contexto, aquellos aspectos en menor o mayor grado imperceptibles, el canal que es por donde se transmite el mensaje y el código, que suele ser el lenguaje verbal o no que se utiliza en la comunicación.

Si reunimos todos estos conceptos, los depositamos con sumo cuidado en una batidora y le damos al botón de espachurrar, obtendremos, creo, en primer término la educación y luego las TIC. Entre muchas otras cosas, claro. Si nos pasamos con el botón pueden salir algunas cosas como esta, esta o esta, que también se consiguen con los elementos base que hablábamos pero que suponen un auténtico despropósito.

No sé si he logrado mi objetivo de captar tu atención y de diferenciarme de los otros 74 millones de resultados de educación, pero si te parece me puedes dar una oportunidad porque, sinceramente, ponerte a rebuscar ahora entre 74 millones da mucha pereza... Mejor servirte una cerveza o un refresco, tumbarte y darme una oportunidad ... Si no te he convencido, ha sido un placer y 'hasta luego'.